Lecciones de Warren Buffett

January 13, 2016

Habiendo tenido suficiente dosis de fracaso, empecé a preguntarme cuáles eran las claves del éxito y por qué se me había estado negando. La curiosidad, siguiendo un hilo de referencias bastante largo, me llevó a Warren Buffett, posiblemente el mejor inversor de la historia. Buffett, también llamado “El oráculo de Omaha”, se distingue por su capacidad para evaluar rápidamente negocios y personas, así como su probabilidad de éxito futuro.

Dado que siempre he sido un buen estudiante, enseguida me decidí a realizar un ejercicio que Buffett suele proponer en sus charlas dirigidas a estudiantes, como la que dio en la Universidad de Georgia en 2001, ante la recurrente pregunta de “¿Cómo elije dónde invertir su dinero?”. La respuesta no nombra ratios financieros, complejas fórmulas, supersticiones o conocimiento profundo de diversas disciplinas. Por el contrario, el fundamento de los análisis de Warren Buffett están al alcance de cualquiera.

El ejercicio debe resolver un problema bidireccional: lo que debe hallarse y lo que debe no hallarse:

  1. “Si pudiérais elegir a uno de vuestros compañeros para comprarle un 10% de todos sus beneficios vitalicios, ¿a quién elegiríais?” Siempre aclara que no vale elegir al que tiene unos padres muy ricos. Él siempre argumenta que probablemente no elegiríamos al que tiene mayor coeficiente intelectual o al que sea mejor en un determinado deporte, sino más bien a aquel destacado por sus cualidades humanas y capacidad de liderazgo, entre otras cosas.
  2. “Si pudiérais elegir a uno de vuestros compañeros para vender en corto un 10% de todos sus beneficios vitalicios, ¿a quíen elegiríais?1”. Nuevamente, probablemente no elegiríamos al que tenga menor coeficiente intelectual, saque menos notas, o sea especialmente negado en alguna tarea, sino más bien a aquella persona cuya presencia nos causa rechazo o que se destaque por su poca confiabilidad, o por vicios destructivos.

Yo traté de hacer mi propia lista para cada uno de los problemas planteados.

Cualidades para comprar

Creo que hay algunas cualidades imprescindibles:

  • Integridad: algo íntegro es que tiene todas sus partes. Aplicado a una persona se traduce en alguien coherente en lo que hace y dice, con una vida equilibrada.
  • Iniciativa, proactividad: con la capacidad para tomar decisiones y llevarlas a cabo. Se requiere también de constancia y disciplina.
  • Visión: de futuro, un futuro ilusionante que arrastre a tanta gente como sea posible.
  • Oportunismo, sagacidad, valentía: puesto que en la vida todo es arriesgado, buscamos a alguien que tolere el riesgo y sepa gestionarlo, y que actue oportunamente.
  • Pasión: como no te guste lo que haces, no vas a ser capaz de continuar en los momentos difíciles.
  • Persuasión: buscamos a un negociador, incluso a un embaucador, si es de buen corazón y por un bien mayor que su víctima no alcanza a distinguir.
  • Estrategia: un poco de claridad mental de antemano ayuda a acelerar el proceso: si el camino es el equivocado, mejor descubrirlo rápido.
  • Ambición, aspiración, inconformismo: para mí es bastante obvio que, en general, quien se conforma con poco, obtendrá poco.

Y hay otras cualidades, no menos importantes, pero que quizás influirían menos en nuestra decisión de inversión:

  • Optimismo.
  • Inteligencia.
  • Humildad.
  • Hábitos sanos/sostenibles.
  • Paciencia y perseverancia.
  • Aprendizaje continuo.
  • Organización y prudencia.
  • Habilidades sociales: empatía, justicia, liderazgo.
  • Algún talento sobresaliente.
  • Decencia y otras cualidades humanas.

PD: revisando el post, ahora no sabría si algunas de estas deberían estar arriba y viceversa.

Cualidades para vender

Si tuvieramos que pagar el 10% de los beneficios que obtuviera la persona elegida, mejor que sean los mínimos posibles:

  • Consumo de químicos/drogas: es una de las mejores cualidades para un fracaso asegurado. Le sacan a uno de su foco de atención.
  • Desidia, ignorancia: creo que están bastante unidas: uno se queda en la ignorancia por desidia. Ambas componen una buena receta para caer siempre en los mismos errores.
  • Repulsividad: por carácter, higiene, etc. E.d, alguien a quien no deseamos acercarnos ni tener cerca.
  • Informalidad: quizás a algunas estrellas del espectáculo no les afecte tanto este defecto, pero apuesto a que de otro modo apuntan a la ruina.
  • Cobardía, acomplejamiento: la gente con estos síntomas nunca va a mostrar al mundo de qué son capaces. Aquí no invertimos.
  • Desactualización: esto es sinónimo de quedarse atrás, con información raída e inútil, p.ej. en la forma de vestir, en la forma de hablar, etc.

Recientemente he venido a darme cuenta de que algunos estados de ánimo, realmente deben reclasificarse como enfermedades de la conducta, parafraseando a Jim Rohn. He aquí algunas de las que espero despojarme pronto:

  • Preocupación: cuando trabajes, trabaja; cuando conduzcas, conduce; cuando vacaciones, vacaciona, etc. Si no, al final se lía todo y acabas pensando en el trabajo cuando estás de vacaciones y pensando en las vacaciones cuando estás en el trabajo.
  • Timidez: por miedo a lo que otros opinen, en particular, y a actuar contundentemente, en general.

Reflexión

Al principio no entendía qué relación había entre las inversiones y el ejercicio propuesto por Buffett pero, a medida que he morado en la idea, me he dado cuenta de que precisamente responde a la pregunta de los alumnos.

El tema de este post refleja fielmente la filosofía de Buffett y su erudito socio Charlie Munger, quienes conjeturan con que la causa de que poquísimos copien sus métodos es la excesiva simplicidad aparente de sus planteamientos.


  1. Vender en corto es tomar prestado y vender inmediatamente esperando una devaluación, para posteriormente recomprar y devolver lo prestado, obteniendo entretanto un beneficio. En este ejercicio de Buffett significa que tendríamos que pagar un 10% de lo que gane al estudiante elegido. 

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